martes, 8 de abril de 2014

INCENDIO EN LA SOLEDAD

El 7 de abril de 1966 Huaraz amaneció en pánico. La noticia que nadie quería escuchar corría de boca en boca: la imagen del Señor de la Soledad, el gran patrón de la ciudad, nuestro "Papachito", se había incendiado. 


La apacible ciudad quedó en shock

¿Cómo sucedieron los hechos?
Nadie daba pábulo a lo que oían. ¿Qué castigo divino cayó sobre los huaracinos para que les caiga tanta desgracia? Decía que fue en la madrugada, algún cabo de vela de la sacristía había quedado prendido y eso provocó el incendio, decían.
Largas colas se formaban desde primeras horas en las afueras del templo. Todos querían ver a su Señor, "al viejo" como cariñosamente le llamaban algunos, al "Papachito" como le decían los campesinos. El párroco no permitía el ingreso al templo.


La seguridad del campesino se tornó en inmensa incertidumbre

Mayor tristeza embargaba a la familia Castillo Maguiña, pues en el intento de salvar la imagen del incendio, falleció el alcalde de Huaraz, el joven dentista Moisés Castillo Villanueva, sí, el gran compositor de las canciones que más se escuchaban por esos días en las voces de "la Pastorita Huaracina" y del "Gorrión Andino" como Ayer te vi, Capitalina y mi Barrio La Soledad, perdió la vida esa fatídica madrugada.
Cuando se permitió ver lo que quedaba de la imagen, nadie podía reconocer al Señor de la Soledad, los daños habían sido enormes.
Un sentimiento de vacío se extendió por la ciudad y llegó al campo. Y allí la reacción fue terrible: ¡qué incendio ni qué incendio, eso es mentira!, ¡se lo han llevado!, ¡lo han vendido al extranjero!, ¡en avión han venido y se lo han llevado!


Godofredo Zegarra esculpiendo la réplica del Señor de La Soledad

¿A qué se debió esta reacción tan desmesurada? Marcos Yauri Montero señala que se debió a que el Señor de La Soledad representa la pax andina, según la cosmovisión andina Él representa al antiguo dios Guari, y por tanto es la garantía del orden en nuestra tierra. Su ausencia es el caos, la debacle, el rompimiento del orden natural. ¿Quién pudo haber hecho eso? Pues ninguno de los nuestros, debió ser "el otro", el extranjero, algún pueblo que lo quería para le brinde la protección que acá nos brindaba. Y el campesinado bajó a la ciudad buscando a un culpable.
El chivo expiatorio fue el bueno del Señor Obispo. Monseñor Moreno Quintana tuvo que refugiarse en el Convento de San Antonio de los padres descalzos, el único edificio fortificado que existía en Huaraz, para escapar de la ira de los campesinos.


Realmente era inexpugnable el convento ubicado en la Av. Tarapacá

El día 9 llegaban a Huaraz dos camiones trayendo de Lima a cien policías de la Guardia de Asalto. Ellos rodearon el Convento, repelieron a los campesinos y se llevaron al Obispo hasta que se calmen los ánimos.

3 comentarios:

  1. UNA MOMENTO DE LA HISTORIA DE NUESTRO HUARAZ QUE NOS ENSEÑA MUCHO: NUESTRO AMOR NO ES A LA IMAGEN EN SI MISMA SINO A LO QUE ELLA NOS RECUERDA: A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO CRUCIFICADO POR NOSOTROS. ÉL JAMÁS NOS ABANDONARÁ Y NOSOTROS, POR MÁS QUE LAS IMÁGENES DESAPAREZCAN, SIEMPRE SERÁ NUESTRO AMADO Y DIVINO EJEMPLO A SEGUIR. DIOS NOS BENDIGA

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  2. Los huaracinos de esos tiempos (supongo que no todos pero si una buena parte) sentían un gran temor frente a los campesinos de las alturas de Huaraz, particularmente temidos eran "los indios de wapra". Está por investigar, creo, los detalles de como el dios de los conquistadores españoles reemplaza a uno de los dioses ancestrales o como se da el fenómeno del sincretismo religioso en concreto. Además creo fue parte de la oleada campesina contra el gamonalismo a lo largo de la década de los 60 y que culminaría con la reforma agrarua de Velasco. Dicho sea de paso, tengo entendido que fue la primera vez en la historia de Huaraz en que se usaron bombas lacrimógenas y se dijo que Moises Castillo estaba de parranda en uno de los bares del Jr. Bolivar y que un pedazo de vidrio le cortó la mismísima yugular.

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  3. Pues siempre me preguntè por el verdadero origen del incencio (a proposito de otros intentos de incendiar el templo) y sobre las circunstancias que rodearon la muerte del sr. Castillo.

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