sábado, 7 de enero de 2012

EL LEGADO DE LUIS PARDO

Hace 103 años nos fue arrebatado Luis Pardo Novoa. Este gran paisano nuestro, adalid de las causas justas, en su momento fue vilipendiado por los poderosos y tratado peor que una alimaña. Su delito fue ponerse al lado de los débiles, de los desposeidos.
El caso de Luis Pardo fue el primero en ser llevado al cine. Es más, en 1927, la primera película que se filmó en el Perú fue sobre la vida y hazañas de este peculiar personaje que vivió en nuestro suelo.


Chiquián honra a su hijo predilecto con una hermosa efigue ecuestre

Para quienes no conocen mucho del caso, señalaremos que Luis Pardo Novoa fue un chiquiano a quien los pobres idolatraban y los ricos aborrecían y falleció un 5 de enero de 1909 asesinado vilmente por una turba a poca distancia de Cajacay. En el camino a Lima, pasando Cajacay hay un puente que lleva el nombre de Luis Pardo, cerca a ese lugar cayó abatido por las balas asesinas quien se constituyó en el personaje más buscado por la justicia peruana a inicios del siglo XX.
Tras la leyenda de Luis Pardo encontramos una lectura muy diferente. Esta bien para la literatura, la pose y el gesto bravío, como en la gran novela juvenil de Oscar Colchado Lucio "¡Viva Luis Pardo!" escrita en 1998, y los detalles heroicos, las mil anécdotas consignadas por Alberto Carrillo Ramírez en su "Luis Pardo el bandolero"; el tipazo que se escapaba de las cárceles, que enamoraba guitarra en mano a cuanta joven bella encontraba en su camino, que capeaba los toros más bravos en todas las fiestas entre Gorgor y Huari, que pedía "prestado" a los hacendados y repartía "huacchis" a campesinos y menesterosos.


Fotografía de Luis Pardo con sombrero, poncho y pañoleta al cuello

Cien años después de su muerte, otro es el análisis que debemos hacer. ¿Qué significó Luis Pardo? ¿Fue realmente un verdadero bandolero? Partamos por esto último. El bandolerismo en el Perú era toda una institución a fines del siglo XIX e inicios del XX. Un país quebrado por la guerra del Pacífico, sin autoridad, sin mando, vivía a expensas de pandillas organizadas que asolaban los caminos, invadían los pueblos y robaban a tutti li mundi. Mucha fama alcanzó el bandolero León Escobar que por unas horas se sentó nada menos que en el sillón presidencial. En Piura eran famosos los bandoleros Sambambé, Fiñico y Pajarito, pero no igualaron a Froilán Alama, el Amadís de Gaula de la literatura local piurana.
Pues bien, ninguno de ellos le llegó a los talones a nuestro ilustre paisano. ¿Cuál fue la razón? Pues simplemente que Luis Pardo trasciende a estos personajes porque no era un bandolero, era un líder social.
Un común denominador de los bandoleros de entonces era su arraigo popular, pues para huir de la justicia, buscaban apoyo en la población. ¿Cómo lo conseguían?, dando dádivas a la gente para que apañe sus actividades... Esto me trae a reflexión el "bandolerismo del siglo XXI", donde malas autoridades que expolian recursos del estado, ganan elecciones y previenen revocatorias, entregando dádivas a los electores. Son tan populares como los bandoleros de antaño.
Decíamos que Luis Pardo no cabe en la clasificación de "bandolero" porque él tenía otras intenciones en su accionar. Juan Olivera Oré escribió un opúsculo dedicado a Luis Pardo en donde abre la posibilidad de que el odio que le profesaban los hacendados se debía a que él organizaba a los campesinos. De modo que aislarlo de la masa popular fue la tarea principal que se trazaron los poderosos de entonces.

Luis Pardo rodeado por jóvenes chiquianos durante una fiesta patronal

Este rasgo peculiar de su vida, ha sido muy poco tratado en los textos que analizan su vida y obra. Don Augusto alba Herrera, el gran historiador caracino, tiene en imprenta un estudio enjundioso sobre Luis Pardo donde espero nos dé más luces sonre este rasgo no estudiado en nuestro héroe.
Desde la perspectiva social, sólo así podemos explicarnos la saña con la que se le persiguió. Otro dato más para el análisis. Su caso fue el primero que llamó la atención de la prensa nacional. Y bien aceitada la prensa amarillista, convirtió a nuestro héroe en un personaje nefasto. Este sería el primer caso en el Perú, en el que la prensa sesga su visión sobre un personaje para traérselo abajo, obedeciendo intereses de grupo.
Entonces recién encontramos la explicación de cómo se organizó toda una partida militar para perseguirlo. Era el "enemigo público número uno" en el Perú de los años aurorales del siglo pasado. Y para capturarlo, tuvieron que convocar al más terrible de los verdugos, el Sargento Mayor Álvaro Toro Mazote, sanguinario represor de indios y negros, asesino a sueldo de los hacendados de Ica y Ayacucho.
Las tropelías de Toro Mazote contra la población chiquiana y en especial contra la familia de de Luis Pardo no han sido investigadas a cabalidad. Existe la teoría de que la población cansada de las exacciones de este nefasto personaje, prefirió entregarlo para poner fin a los abusos de la soldadesca. Es así que la gente de Cajacay organizó una partida para liquidarlo, partida que obviamente estaba financiada por los hacendados de Cajacay.


Cadáver de Luis Pardo junto al "compañero", exhibidos en la plaza de Chiquián

Con Luis Pardo se cierra el ciclo de los bandoleros y se abre otro, el de los luchadores por la justicia social. Pionero en este campo fue Luis Pardo Novoa, el bardo chiquiano que sigue cabalgando con las banderas muy en alto, en este siglo donde la injusticia y la corrupción campean, y para combatirla se necesitan líderes sociales de su temple y talla.

1 comentario:

  1. Muchas verdades sobre Grandes Líderes de la Humanidad han pasado al anonimato muchas veces, por la Avaricia del Poder Económico que mueve a las masas utilizando la Necesidad.........Luis Pardo Novoa..!!Presente!!

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